
Una filósofa de 16 años pone el dedo en la llaga: ¿qué significa que tengamos miedo al cambio? Ella mira, lee cosas aparentemente insignificantes como el teclado de su ordenador y hace preguntas que cualquiera debería hacerse. Precisamente porque es algo HUMANO, único e inimitable … ¿Por qué queremos la libertad? ¿Qué entendemos por libertad? Una de cada
Una filósofa de 16 años pone el dedo en la llaga: ¿qué significa que tengamos miedo al cambio? Ella mira, lee cosas aparentemente insignificantes como el teclado de su ordenador y hace preguntas que cualquiera debería hacerse. Precisamente porque es algo HUMANO, único e inimitable …
¿Por qué queremos la libertad? ¿Qué entendemos por libertad? Una de cada dos personas en Alemania diría que la libertad es salir de fiesta en un club hasta las 4 de la mañana o beber alcohol legalmente a los 18 y conducir un coche. Para muchos, la libertad es el cumplimiento de deseos que la mayoría han limitado a razón de los demás. Pero, ¿qué es realmente la libertad? La libertad puede ser diferente para cada uno. Siempre es diferente porque todos vivimos en entornos diferentes. Un joven medio en Alemania podría decir: sin duda, independizarse a los 18 años y dejar de lado a los padres. Un niño sirio diría: salir a jugar sin miedo. Todos pueden dar forma libremente a sus propias ideas de libertad. Pero, ponerlas en práctica, sería el quid de la cuestión .
El miedo no da libertad, pero con libertad el miedo no tiene cabida. Hay que luchar por lo que se quiere, pero, ¿quién se atreve? A los humanos nos frena una cosa: el miedo a lo que pueda pasar. Pero la libertad surge donde nos mantenemos unidos. Podríamos luchar todos juntos. Por nosotros, por nuestros seres queridos, también por nuestros iguales. Pero seamos sinceros: ¿cuántos de nosotros nos pondríamos de pie y lucharíamos por los demás? ¿Cuántos de nosotros hablaríamos en nombre de otros y pediríamos justicia? Pocos, ¿verdad? ¿Por qué? Pues quizás porque solo pensamos en nosotros mismos y nunca en los demás. Pero si nosotros mismos nos encontramos en la situación: ¿quién vendrá a darnos la mano? Al final, nadie puede cambiar si no lo quiere y a nadie se le puede convencer. Tiene que salir del corazón. La libertad comienza en el corazón y también termina en el corazón. Tenemos un corazón para amar. Pero, ¿qué porcentaje se convierte en amor? El amor existe cuando somos libres.
La libertad no solo se encuentra en el mundo exterior. Primero tenemos que encontrar la libertad en nosotros mismos. Pero, ¿dónde está? Dime, ¿dónde encuentro esta libertad dentro de mí? No la encuentro. ¿Por qué no puedo y por qué no es fácil encontrarla? No es sencillo. Porque escondemos nuestra propia libertad. La encerramos en una caja negra y la lanzamos al infinito mar del dolor. No dejamos aflorar la libertad interior porque tenemos miedo. Por miedo a vivir según nuestras ideas y deseos. Hemos dibujado la cortina para que nadie pueda ver nuestros verdaderos colores, pero no tenemos la libertad de ser como queremos ser. Tenemos miedo. Pero, ¿qué es este miedo que nos retiene? Nos sentamos en un rincón y sin fuerzas para levantarnos. No queremos que nos juzguen y pretendemos ser una otra cosa. Nos ponemos la falsa máscara y mostramos que somos como el resto. A menudo de apariencia egoísta, sin esperanza, como todo el mundo dice ser, a pesar de ser únicos.
No cortes las espinas de la rosa, porque entonces ya no lleva el nombre de rosa. Permitamos que nos podan nuestras espinas, aunque es nuestra marca personal. Permitamos que se escorje nuestra libertad. La libertad es lo más preciado del mundo, muchos no la tienen y muchos la malgastan. No la malgastes, ya que puedes perderla algún día. No dejes que te quiten la libertad. Mucha gente quiere hacer salir su libertad interior, pero ha perdido la oportunidad y espera el próximo tren. Pasará mucho tiempo antes de que llegue. Aún puedes subir al tren. Y seguir el mejor camino. Nadie te dará un billete gratuito hacia el país de las maravillas. Tienes que trabajar mucho por ti mismo y comprarlo. Así se vuelve más valioso. No quiero decir que debas rechazar la ayuda de otro, al contrario, acéptala y vayan juntos por el camino. Encuentra a alguien que luche por tu libertad interior y exterior. Alguien que te acepte por lo que eres y ponga freno al resto.
En un teclado de ordenador, la única palabra legible es WERT (del alemán: coraje) CORAJE, que se forma al azar, por decirlo así. Las cuatro únicas letras que se juntan involuntariamente. Eres digno de que Dios no destruya el mundo. ¡Tu vida vale la pena! Hay coraje en ser libres. Cierra los ojos durante un minuto y no verás nada. Nadie se ríe de ti y tanto da si lo hace … ¿por qué no vivir con los ojos abiertos? Date el empujón para ser libre e ignora el resto. La felicidad puede ser dolorosa, pero el resultado final siempre será maravilloso.
Sufloon, 16 años